el ángel exterminador

El renacimiento del rosario

enero 31st, 2012 por Saintwolf

Perdón por decepcionar a quienes esperaran poder celebrar el aniversario de la ausencia de publicaciones en el blog, pero no he podido evitar romper el silencio al llegar a mis manos el siguiente fragmento audiovisual.

Lamento haberme enterado tarde y compartirlo en estas fechas, terminada la fiebre de los regalos navideños y en una cuesta de enero que tampoco parece el momento idóneo para un capricho.

Porque, como bien se encarga de ilustrarnos este anuncio, esta versión modernizada de la sarta de cuentas que la gente de bien utiliza para recitar sus plegarias, es el obsequio perfecto para cualquier ser querido, familiar o amigo.

Rosario de plástico
Si compras ya, te dan

uno de estos pero menos hortera.

Sí tenemos, sin embargo, San Valentín a la vuelta de la esquina. Y rezar en pareja, más particularmente parejas jóvenes, es una de las situaciones perplejantes que no han sido reflejadas en el vídeo.  No así con la anciana abuela o madre quien, en amarga soledad, recurre a la compañía de su equivalente generacional del Tamagotchi. O la madre ama de casa que escucha el rosario mientras elabora una masa, preparando la comida del domingo (porque qué menos que darse un buen homenaje en familia después de misa). O los padres que contemplan en silencio, desde la puerta, sonrientes y orgullosos, cómo su hija memoriza los conjuros judeocristianos.

Rosario electrónico
Oval, blanquecino
y de aspecto de artículo de bazar chino.

Aparentemente los jóvenes de hoy, relativistas morales, esclavos de los bienes terrenales y faltos de inquietudes espirituales, no somos el target. Pero que eso no te desanime, amigo lector. Porque si estás aquí es porque formas parte de esa minoría comprometida, contraria a la actual decadencia de valores y con argumentos de sobra para hacer comprender al prójimo que Dios no es la respuesta fácil, sino la más exigente y lógica. O cuanto menos, querido lector, lo que sí es claro es que formas parte de la selectísima minoría que lee este blog, y es más que necesario para ganarte todos mis respetos.

Aunque no podré sentir verdadera admiración hasta que no te vea en el parque con tu pareja, orando a la vez que sujetáis entre ambos el aparato compartiendo miradas de casta complicidad.

Plano de Gordos
Para mayor eficacia de las oraciones, es preferible rezar en bolas
ante un crucifijo que ilumine la habitación de forma chunga.

Transcribo algunas de las perlas que pueden escucharse a lo largo del vídeo:

“Dispone de una calidad de audio excelente”.

“Ahora usted podrá volver a disfrutar de sus seres queridos, familiares y amigos, ofreciéndole un marco nuevo y más intenso de su familia”.

“Es realmente capaz de reunir a toda la familia en torno a la oración. Como antaño, en torno al fuego”.

“Llame ya y practique su fe (…) Coja el teléfono y llame ya”.

“Piense ahora en su madre o su abuela que se quedaban todo el día solas en casa mientras usted era absorbido por la frenética actividad del día a día. ¿No cree que se sentirían menos solas con la voz amiga del Santo Padre (…)?”

“¿Se acuerda de aquel amigo suyo que después de haberse alejado de la Iglesia Católica ha redescubierto a Dios?” La imagen en blanco y negro del amigo con aspecto de indigente que en su crisis de fe se dedica a deambular taciturno por la playa es impagable.

“Nos ayuda a tener la serenidad necesaria para la meditación”. Porque a quién puede no transmitirle serenidad un huevo de plástico que habla.

“(…) y los niños participarán de la oración con más alegría y diversión”.



Y para terminar, he aquí el texto de una web donde venden el susodicho aparato:

“Este producto no s eencuentra en existencias en este momento. Le invitamos a solicitar otros artìculos de Juan Pablo II por ejemplo el SET PLEGARIA A JUAN PABLO II por €18,90 que incluye estatua de cm 16 d eJuan Pablo II, rosario d ehilo, 3 velas de pura miel hechas y pintadas a mano con estampita de la Virgen de Jesùs y del eato Juan Pablo II, estampita de la Virgen de Lourdes y botellita para agua bendita todo en caja con indicaciones sobre como realizar la plegaria por la Salud al Beato Juan Pablo II.”

El vídeo ha llegado a mis ojos gracias a Darío Cerrato Quintero. Las fotos las he sacado de aquíaquí y de un fotograma de la película Gordos, de Daniel Sánchez Arévalo.

Coca-Cola: razones para no creer

febrero 22nd, 2011 por Saintwolf

Logo Coca-Cola

Me gusta la publicidad de Coca-Cola.

Creo que más allá de la representación de los valores corporativos de Coca-Cola (frescura, compartir, felicidad, amistad, etc) sus campañas son muy distintas entre sí, pero casi todas son muy buenas.
Probablemente recordéis “Para todos“, “Está despedido“, “Reconciliación“, “Enamorada“, “Generación 80” o la espectacular “Fábrica de la felicidad“, por mencionar algunas.

Su última campaña, “Razones para creer“, está teniendo bastante éxito. Aparte de la tele se está difundiendo de forma viral por internet, de muro en muro, de blog en blog.

Si alguien no sabe lo que es viral, es cuando la gente voluntariamente comparte el anuncio con sus conocidos, haciendo uso de canales por los que el anunciante no paga, como redes sociales (Youtube, Facebook, Twitter). Esto significa que llega a más gente gratis, y además a gente que le está verdaderamente prestando atención.

Incluyo el anuncio en cuestión, por si alguien en la sala lleva sus últimas tres semanas mirando un punto fijo en la pared.

Nos dan una serie de datos estadísticos, supuestamente obtenidos de un estudio del año pasado, comparando los negativos con los positivos, para concluir en que hay motivos para tener esperanzas en un mundo mejor. Es un anuncio, por tanto, con un mensaje pacifista y cierta crítica social. Es destacable que una empresa con beneficios gigantescos como Coca-Cola no se desentienda y sea consciente de los problemas del planeta, aportando una visión optimista de las cosas.

O esa es la imagen que uno está tentado a llevarse al verlo.

Pero tiene trampa. Está concebido para que al verlo sientas, no pienses. Porque, si lo piensas, es profundamente demagogo e incluso frívolo.

Equipara cosas horrendas que afectan a miles de personas con acciones cotidianas que, en su mayoría por razones de tipo emotivo, asociamos a algo positivo. Y lo hace cuando ni son incompatibles, ni están enfrentadas, ni nada.
Si comparan la cantidad de tanques fabricados en el mundo (cuyo costo es de varios millones de euros) con la de peluches (con un coste de producción de céntimos y cuyos usuarios son todos los niños, de casi cualquier raza y estrato social) y tragamos con eso, algo falla aquí.

Si fuera igual de demagogo que el anuncio, podría decir que son peluches en su mayoría fabricados en países en vías de desarrollo con unas deplorables condiciones de trabajo. Y, repentinamente, los peluches no nos parecerían tan buenos. Pero no dejaría de ser eso, demagogia.

Por la forma en que lo presenta lo interpretamos como un dato optimista, pero creo que todos tenemos más o menos claro que un incremento de la cantidad de peluches fabricados no supone un descenso en la producción de armas. Ni una mayor cantidad de donantes de sangre implica que haya menos corrupción entre nuestros políticos.

Es sorprendente lo sencillo que es conmover al ser humano.
Es muy difícil no congeniar con un anuncio que aparenta posicionarse en contra de la guerra, la miseria y la injusticia, particularmente si lo hace mostrando imágenes de un coro multiétnico de niños cantando un tema que transmite felicidad y armonía. Todo bañado en tonos cálidos por un sol que casi ciega a través de la lente.

No es, como las campañas de Oliviero Toscani para Benneton, un anuncio que obligue a cuestionarse valores o a reflexionar.

De hecho, es bastante conformista. A base de comparaciones tendenciosas cuanto menos y directamente absurdas cuanto más, lo que viene a decirnos es que el mundo está hecho unos zorros, sí, pero en el fondo todo está bien mientras hagamos pasteles. Invita a “creer” en un mundo mejor, no a luchar por conseguirlo. No a involucrarse en lo más mínimo.

Y si me dicen que el mensaje es que “si cocináramos más pasteles habría menos miserias” me parece más absurdo aún. Una empresa de condones podría hacer algo parecido utilizando el sexo y la guerra y no me parecería tan criticable. Pero aquí se trata de datos que se nos presentan como información fiable y que son confusos, tendenciosos, incomprobables o directamente falsos. El comienzo con el texto “Basado en un estudio realizado en el 2010 sobre la situación actual del mundo” es el que aporta la credibilidad que hace el anuncio efectivo.

Alguno llegado a este punto pensará que soy un ingenuo por pensar que la publicidad puede tener cualquier otro fin al margen del principal que es, evidentemente, vender un producto o mejorar la percepción de una marca. Pero hay campañas que sí guardan cierta honestidad.

Como aquella impactante “Fotos perfectas para un mundo imperfecto” de Fotoprix, que en lugar de dejarnos la conciencia más tranquila, logra todo lo contrario.

Y si queremos ser positivos, con un mensaje muy similar de estamos en un mundo lleno de mierda, pero hay motivos para creer que no está todo perdido, creo que son bastante mejores los anuncios de “La era Aquarius” de hace un par de años. Marca, por cierto, propiedad de Coca-Cola.

En fin. En el mundo actual cada vez importan menos las características de un producto y cobran importancia los valores que asociamos a él. Importa nuestra experiencia psicológica al consumirlo, que depende de la percepción que tenemos del mismo. Por eso la publicidad intenta establecer un vínculo emocional entre consumidor y marca. Luchar contra eso sería de una ingenuidad extrema. Además de incoherente porque, como supongo que a todos, me encanta que un anuncio me conmueva.

Pero no a cualquier precio. En mi opinión el problema es que aquí esa emotividad está puesta al servicio de un mensaje aparentemente comprometido socialmente y concienciador, pero en el fondo vacío. Juega con los sentimientos y anhelos de justicia de las personas canalizándolos a favor de la marca con argumentos engañosos.

No pienso entrar en el tema de la responsabilidad social de Coca-Cola, cuya actuación en el mundo real entra directamente en conflicto con el tono buenrollero y casi hippiesco del anuncio. Hay vídeos y artículos que hablan sobre eso. Yo quería centrarme en el aspecto de la comunicación.

Finalmente, como en casi todo, la responsabilidad no es sólo de los que comunican, sino en parte nuestra. La forma más sencilla de manipular a alguien es mediante las emociones. Tanto el anuncio de Coca-Cola, como el discurso de un político o un informativo que se sirve de la historia personal de una madre para hacernos comprender el horror de un terremoto, están apelando a nuestras emociones. Y por eso funcionan. No lo digo como algo necesariamente malo, pero sí como algo que nos conviene tener presente. Las emociones son maleables. Y hasta que no aprendamos a pasar por un filtro crítico aquello que vemos o escuchamos, nosotros no dejaremos de serlo.

¿Qué os parece el spot? ¿Qué os gusta o no de él? ¿Os suele gustar la publicidad de Coca-Cola?

TEDx y la vida después de la muerte

noviembre 23rd, 2010 por Saintwolf

TEDx Logo

Mañana en Santiago de Chile se realiza TEDx Andes. Para quien no sepa lo que es un TEDx, es algo así como un evento no organizado pero sí licenciado por y similar a TED. Para quien no sepa lo que es TED, es una organización que se dedica a organizar charlas y conferencias sobre “ideas que merece la pena difundir”, y muchas de ellas, con subtítulos en varios idiomas, están disponibles en su sitio web.

Para el que no sepa lo que son los Andes, al margen de por su propia cultura básica, no importa demasiado porque el evento no se realiza en lo alto de la cordillera sino que tenían que elegir algún nombre para diferenciarse de otro TEDx que se celebra en Santiago apenas una semana después.

El evento, que va a durar desde las 9 hasta las 13:30, consta de 4 charlas.

Una es sobre cómo evitar la caída de internet en caso de un nuevo terremoto en Chile, la segunda sobre la historia y retos de la Isla de Pascua y la cultura Rapa Nui y otra charla es sobre la evolución del universo y qué lugar ocupamos en la misma.

Todas son relativamente interesantes a priori (otra de las características de TED es lo tremendamente amenas que resultan las charlas, traten sobre economía, política o estructura social de los babuinos) y serán presentadas por conferenciantes con un currículum bastante notable, entre premios, diplomas, doctorados y másters obtenidos en diversos lugares del mundo. El de Rapa Nui, por ejemplo, fue el primer gobernador elegido democráticamente en la Isla de Pascua. En general son gente con historiales bastante impresionantes, vamos.

Y sí, sólo os he hablado de tres. Hay una que he dejado para el final cuyo título me causa curiosidad y desconcierto a partes iguales:

Comunicación más allá de las Fronteras (Sebastián Lía)

Sin duda un título llamativo, y no sólo por la pretenciosidad que le dan las mayúsculas en mitad de la oración. Pero es pronto para juzgar. Leamos la descripción breve de la charla:

El 92 % de la población mundial cree en algún tipo de vida después de la muerte. Hasta ahora, no hemos sido capaces de dar una respuesta empírica sobre el tema, la hemos dejado en manos de las religiones. No hemos invertido en una investigación seria, agnóstica, ni puesto en programas de gobierno, universitarios o privados el estudio de la supervivencia de la conciencia. A pesar del enorme avance científico en otras áreas no nos hemos focalizado en buscar la respuesta a la segunda pregunta: ¿Qué sucede cuando morimos? Todo gran descubrimiento comienza con una fantasía.

Casper the Friendly Ghost

Ahora, aparte de curiosidad, siento temor. Temor porque, desde la escasa autoridad que tengo para prejuzgar la charla con tan poca información, pareciera que en un evento TED fuera a introducirse una charla con un enfoque más bien poco racionalista.

En la página donde se describen las condiciones para que la organización te dé permiso para montar un TEDx, se exige que no haya ningún tipo de parcialidad comercial, religiosa o política.

Supongo que esto pasa el filtro porque no es religioso como tal pero, por mucho agnosticismo que se mencione, sigue perteneciendo al campo de las creencias y mucho me extrañaría que lo presentara de un modo que me hiciera pensar lo contrario.

Analizando el texto, pareciera que debiéramos sentirnos culpables por no haber realizado en todos estos años una investigación científica sobre si la conciencia de las personas persiste tras la muerte. Y estoy de acuerdo. Pero no deberíamos sentirnos culpables sólo de no habernos preocupado por eso. Sin ir más lejos:

El 93 % de los niños españoles cree en el Ratoncito Pérez. Hasta ahora, no hemos sido capaces de dar una respuesta empírica a si efectivamente existe. No hemos invertido en una investigación seria acerca del tema y, a pesar del inmenso progreso científico en otras áreas, no hemos buscado la respuesta a la segunda pregunta: ¿para qué quiere nuestros dientes? Todo gran descubrimiento comienza con una fantasía.

No se rían, es un tema serio. No pienso abandonar la idea de que mi abuelo siga quizás dándose garbeos por Almería convertido en un ente de energía incorpórea, al igual que nada me asegura que los dientes que perdí a los 6 años no pasaran a ser material de construcción de un reluciente castillo para roedores.

Aquí es cuando uno se dirige al texto de presentación sobre el conferenciante. Copio y pego.

Sebastián Lía es Licenciado en Ciencias de la Comunicación de la Universidad de Buenos Aires (UBA). Lleva más de 20 años trabajando en desarrollo e investigación en el campo de las comunicaciones y las ciencias sociales. Ha liderado innumerables proyectos para las más importantes y prestigiosas compañías multinacionales. Su trabajo es sinónimo de creatividad, innovación y osadía y ha sido reconocido con 72 premios internacionales.

Así a bote pronto son méritos referidos de forma más vaga que aquellos de los otros conferenciantes, con “prestigiosas compañías” y “premios internacionales” que no se especifican. Que ojo, no dudo que tenga un historial extraordinario pero, si es así, esta descripción no lo deja tan claro. En cualquier caso, la relación entre el currículum y el tema a tratar en la charla es similar a la existente si exiges que tu fontanero tenga un postgrado en antropología social. Pero aún queda un minipárrafo:

Lidera desde hace siete años el Laboratorio INVISIBLE LAB, el cuál busca estudiar y llevar un registro de la comunicación con personas que han fallecido. Es agnóstico militante.

“Estudiar y llevar un registro de la comunicación con personas que han fallecido”. Todo un WTF. No sólo realizan el estudio sino que también cuentan con la base de datos. Me recuerda al instituto ruso de parapsicología que visitó James Randi.

No es poco hábil la forma en que se escuda en el verbo buscar. Buscar hacer algo es diferente que hacerlo. No es lo mismo estudiar la naturaleza comportamental del Yeti que buscar estudiar la naturaleza comportamental del Yeti. Si alguien trata de echarme en cara que el Yeti no existe (cosa que no podrá demostrar, al igual que nadie ha podido demostrar la inexistencia de Dios, los unicornios o los pequeños duendes que desordenan mi cuarto por las noches), podré decir que yo sólo buscaba y lo hacía desde el más agnóstico y serio de los enfoques.

Porque eso sí, para que no parezca un lunático iluminado, nos avisan de que es agnóstico. Y militante, para más inri. Como si no hubiera ateos y agnósticos en el mundo llevando Power Balance o leyendo horóscopos.

En una googleada de 4 minutos no he encontrado referencias sobre Invisible Lab que no redirigieran al sitio web del TEDx Andes. El resto eran ruido.

Buscando su nombre he encontrado su twittersu canal de YouTube, que obviamente gira en torno a producciones audiovisuales suyas (no olvidemos que, como servidor, estudió comunicación).

Así que habrá que esperar a mañana. Ahora mismo estoy entre la confusión, la curiosidad y la indignación.

Ya os contaré.

Mataneuronas

septiembre 29th, 2010 por Saintwolf

Escribiría una entrada personal e intimista. Pero, consciente de que algunos de los habitantes del hemisferio norte leeréis esto sufriendo el tan infravalorado síndrome post-vacacional, me he sacrificado por vosotros y he optado por escribir una entrada distendida, campechana, de esas que todos vamos a disfrutar. De nada. Si por algo me caracterizo, es por mi hondo aprecio a los lectores.

Y como no es sino vuestra felicidad lo que busco, y dicen que uno es más feliz cuanto más tonto, quiero poner mi granito de arena para alcanzar tan encomiable objetivo. Podría, lo sé, regalar lobectomías, pero sería algo sucio. Y crearía muchas expectativas que quizás no podría cumplir, más por falta de tiempo que de ganas,como sucedió a aquella candidata belga con las felaciones. Y bien sabe Monesvol que no soy de esos.

La música, el cuarto arte, es el más perfecto de cuantos el ser humano ha desarrollado desde que los primeros hombres poblaron este planeta. ¿Qué hay, queridos amigos, que tenga ese poder sobre nuestro estado anímico y forma de afrontar la vida? Hay música que nos hace reír, la hay que nos hace llorar; nos puede insuflar energías o relajarnos. Hay música, en cambio, que ayuda a querer morir. Y esa, amados lectores, es la que nos ocupa. No hablo de la Macarena, el Aserejé o el Probe Migué, ni siquiera de Los micrófonos. Bueno, de Los micrófonos probablemente sí.

triceratops
Desde que percibiera un ritmo en el galopar del triceratops, el hombre siempre
se ha sentido atraído por el arte de combinar los sonidos buscando el disfrute estético.


Son esas canciones como la poesía vogona.  El mayor argumento de los cristianos para convencernos de que Satán existe. Según ciertos estudios, una escucha de 3 minutos puede llegar a provocar un suicidio neuronal masivo, aunque sustancialmente menor en posesión de una Power Balance.

De modo que si tu pareja te ha dejado por alguien con más músculos o tetas que tú, o por alguien con más músculos y más tetas, o te encuentras afligido por cualquier otra razón de peso, éste es el mejor método para acabar con tus penas. Como el alcohol, pero gratis y con efecto definitivo. Ponte a escuchar música como ésta durante horas y sentirás cómo progresivamente tu relación con la realidad se distancia y te vas apagando, como HAL 9000, hasta alcanzar un estado de absoluta apatía. De nada otra vez.

Comenzamos con la compilación de eutanasia auditiva después del salto. Seguir leyendo »

Almería

agosto 1st, 2010 por Saintwolf

El Palmeral.

Almería siempre fue sinónimo de liberación. De niño significaba escapar de la rutina de Badajoz, marcada por el colegio y la vida con mis padres.

Iba a un lugar donde mis padres no estaban, mis abuelos me malcriaban y tenía oportunidad de jugar con mis primos y amigos de allí, a los que sólo veía en vacaciones.

Los años han pasado. Y allí prácticamente no ha cambiado nada. Sobre todo en comparación al resto de mi vida.

En cierto modo, y más tras este año de viajes y cambios radicales de ambiente y hábitos, Almería ha supuesto, paradójicamente, lo contrario a lo que fue. Ir allí se ha convertido en volver a la rutina. Cuando el resto de mi vida cada vez pierde más puntos de apoyo, se vuelve más impredecible y las experiencias la sacuden a veces a un ritmo mayor del que me veo capaz de asimilar, Almería es el componente que no cambia. Es como la irreductible aldea de los galos, como una burbuja. Es la realidad invariable a la que aún puedo aferrarme.

Pero esa sensación, en el fondo, no deja de ser un espejismo. En medio de esa aparente lentitud del paso del tiempo, los cambios concretos destacan mucho más.

En Almería tuve mi primera “novia” a los 13 años. Bastantes amigos desaparecieron, otros permanecieron y surgieron otros cuantos. Uno de mis abuelos ha fallecido y, para los demás, los años evidentemente no han pasado en vano. En una feria conocí a la única persona de la que me he sentido enamorado sin relación de por medio. Allí llevé a dos parejas. Y conocí a la persona a la que quizás más he querido y mi relación más larga.

Por eso es una burbuja de imperturbabilidad muy engañosa. De repente explota y el espejismo desaparece dejando cierto halo de nostalgia tras de sí. No hay nada como un lugar que aparentemente no cambia para que de un golpe te des cuenta de que el tiempo sí que pasa.

Y ni siquiera un sitio así impide que uno vaya dejando irremediablemente atrás los momentos que alguna vez quiso que duraran para siempre.

Este verano apenas he tenido tiempo de disfrutar de esa ciudad. Además, más que darme paz, estos días me han supuesto plantarme de cara frente a sentimientos y pensamientos enfrentados. Pero da igual. Burbuja o no, estoy fuera de ella.

Mañana salgo hacia Santiago de Chile a estudiar cine en la Universidad del Desarrollo.

Trataré de tener internet para no volver a desaparecer. Pero, por si acaso, pasen un buen verano.

Deadhunter

julio 17th, 2010 por Saintwolf

Deadhunter: Sevillian Zombies

Si algo bueno tiene esta cinta es el mensaje involuntario que lleva implícito en cada uno de sus planos, que es el siguiente: “Si esta mierda se ha editado en DVD, tú también puedes, anímate y haz cine”.

Usuario HEIFER en su crítica de Filmaffinity de Deadhunter: Sevillian Zombies

No voy a dedicarme a realizar una crítica detallada de los despropósitos técnicos y artísticos del film porque os aburriría y ya hay bastantes críticas en Filmaffinity.

Sólo diré que si algún ingenuo, como un servidor, piensa que aún queda algo de justicia divina en este planeta, entenderá que el único motivo que puede tener una película como ésta para existir, la única razón de que haya pasado de una idea fruto de una noche de porros y borrachera entre colegas a un proyecto tangible y finalizado que ha involucrado a un notable número de personas y llegado a muchas más, es el que he señalado en rojo al principio. Como en el momento en el que ver a tu amigo el feo ligar te hace pensar que quizás la situación no es tan lamentable como pensabas, esta película me ha mejorado las expectativas mejor de lo que lo hizo Una de zombis e infinitamente mejor que Kárate a muerte en Torremolinos. Cosa que agradezco desde aquí al artífice del engendro.

De modo que, amigo lector aspirante a cineasta frustrado, te la recomiendo encarecidamente como ejercicio de motivación e inyección de autoconfianza. Garantizado que no querrás dedicarte a otra cosa por la duda de si serás lo suficientemente bueno en el cine.

He aquí un ejemplo del finísimo sentido del humor, meditado lenguaje audiovisual y grandes actuaciones de la película, en este caso con un cameo del extremeño Leonardo Dantés.

Somewhere between

julio 12th, 2010 por Saintwolf

Wilma: She really does exist, this girlfriend?

Jeff: Oh, oh yeah, she exists. She’s very much an existing person, she’s got tons of existence. Well, not too much existence, I don’t mean she’s huge or anything. She’s somewhere between completely imaginary and a truck. If you can picture that.

Episodio 3.3 de Coupling

Hablando de sitcoms británicas, ya está disponible la mitad de la cuarta temporada de mi venerada IT Crowd.

En parte debido a la desgana que acarrea la depresión post-erasmus y también por el agobio de papeleos y miles de objetos inclasificables que ordenar en mi cuarto (en medio del cual aún siguen las dos maletas desde que llegué hace diez días), he estado bastante desaparecido de la vida cibernética estas últimas semanas. Hay gente que se ha puesto en contacto conmigo y que se debe sentir completamente ignorada por mi parte y no les culpo.

Ruego me disculpen, es algo que trataré de corregir en los próximos días.

Despegue

junio 30th, 2010 por Saintwolf

Seguramente no entendéis que ponga esta canción, y en cierto modo yo tampoco. Es del tipo de música que me cuesta mucho aguantar. Pero concretamente este tema en mi mente está asociado a L’auberge espagnole. Y la película, que siempre ha sido una de mis preferidas, es más especial ahora que he estado en Francia de Erasmus con todo lo que ello implica.

Siempre me ha llamado la atención que, en lugar de arruinar la atmósfera más o menos triste del momento de la película en que suena (como quizás le resulte a mucha gente), es la música se contagia de la nostalgia de la escena, añadiendo a la canción ciertas sensaciones que, como en la magdalena de Proust, van implícitas cada vez que la escucho. Y que ahora mismo son una mezcla de profunda tristeza, estado de asimilación e inmensas ganas de ver qué viene ahora.

Esta es mi última noche en Dijon. Este viernes estaré de vuelta en Badajoz, después de un curso habituado a las aceras de tierra, los absurdos teclados azerty y al fragnol como idioma cotidiano. Aparte, por supuesto, de los tres meses en el país azteca.

Espero no haber contribuido demasiado al estereotipo de español impuntual, amante de la siesta y no demasiado trabajador.

Voy a echar de menos Dijon. Mucho. Ha sido una experiencia sin la que ya no me concibo. Este sitio y todo lo que he vivido en él forma parte de mí. Compañeros erasmus, gente de SRC, personas inclasificables y Nuria. Gracias.

Media naranja

marzo 27th, 2010 por Saintwolf

Consumo.

Hoy toca entrada sensiblera. Mañana salgo de vuelta a Francia, y tengo sentimientos encontrados. Me encuentro con muchísimas ganas de volver al país gabacho, pero de irme de México no tengo ninguna.

En el momento en que llegas a un sitio crees que tienes por delante todo el tiempo del mundo para hacer lo que quieras. Haces planes en tu cabeza de forma despreocupada, como si nada fuera a limitarte. De repente un día ves que te quedan horas para irte. No has visitado la mitad de sitios que tenías pensado, ni has explotado un tercio del potencial de la relación con personas recién conocidas que te han caído genial. En definitiva, no has sacado todo el provecho que te habría gustado.

Es el único motivo por el que me voy con cierto sabor de boca agridulce. Porque me ha faltado dinero, tiempo y organización.

Porque en cuanto a lo que México me ha ofrecido, siento que no ha podido ser mejor y me siento tremendamente afortunado de esta experiencia. Tengo la sensación de que no he tenido suficiente de esto. De modo que volveré. Me he prometido que volveré.

Este viaje ha supuesto muchas cosas. Ha sido mi primera vez cruzando el charco solo, he tenido la opción de ser mucho más independiente en un país muy distinto a España, ha sido mi primer piso compartido (o departamento, como lo llaman por aquí), he rodado mi primer corto. Y me ha confirmado que éste ha sido de algún modo el año que he tomado un rol algo más activo en mi vida, haciendo lo que quiero hacer y acercándome a la vida que quiero llevar.

Aquí he acumulado tantas anécdotas que siento que tengo para seguir publicando entradas sobre el país azteca por un tiempo.

Y gran parte de la culpa de que ya esté echando de menos este sitio sin haber marchado aún la tiene la gente de la que me he rodeado.

Quiero agradecer públicamente a Sergio y Edgar la forma en que me han acogido desde el momento en que llegué. Tanto en el plano profesional como en el personal me han excedido por muchísimo de lo que tenían que ofrecerme. Tengo la esperanza de poder volver a trabajar para Atko Films, ya sea en Noche Cero o un videoclip de la Tigresa del Oriente. A Juan Pablo, por ponerme en contacto con ellos. A Esteban Monroy, Renato Bartilotti, Jorge Carrillo y Andrea Riera. Cuento con vosotros para proyectos futuros.

A Luis, Hugo y el gato Gandalf, mis compañeros de piso (o roommates, como aquí les llaman).

Gracias a Dolby (tenemos una banda sonora pendiente), Mariana la uruguaya (por el sano ejercicio de dar unas siete vueltas en torno al zócalo buscando el buffet de comida china y demás paseos por la ciudad) y Rafa, con quien me puse en contacto casi por cortesía (su padre ha trabajado con el mío durante años, yo a Rafa apenas le conocía), y ahora me arrepiento de hablar con él tan tarde.

Y a la gente increíble que he conocido a través de todos. Pienso mantenerme en contacto.

Adiós, México. Adiós a los edificios de colores, los tacos al pastor, los albures y la emoción de la inseguridad nocturna. Adiós a la espectacular polisemia de la palabra madre, al chido, al güey, la neta, no mames, qué onda, no hay pedo y a mi autocensura constante con el verbo coger, a la que ya me había acostumbrado.

Media naranja – La arrolladora banda el limón

Y bueno, supongo que despedirme con esta canción para un mexicano será algo parecido a si a mí tratan de emocionarme con Los Chichos. Pero me la enseñaron cuando comencé a darme cuenta del poco tiempo que me quedaba, me gustó, y desde entonces está en mi cabeza como la música de los títulos de crédito. Y va a seguir vinculada a esto por un tiempo, me temo.

Como alguna vez dijera Eisenstein, Да здравствует Мексика!

Volveré pronto.

Ámbar del Amazonas

marzo 26th, 2010 por Saintwolf

Queridos lectores, sé que tras la expectación creada en torno al corto en la última entrada de este blog, y debido a la más absoluta ausencia de noticias al respecto desde entonces, apenas logran conciliar el sueño. “¿Lo habrá conseguido grabar?” “¿Le habrán boicoteado el rodaje con una nube de chemtrail?” “¿Ha ganado un Oscar y el muy hijo de hiena no me ha mencionado en el discurso?” “¿Saldrán tetas?”

Sé que son muchas las preguntas que circulan por vuestra mente, y cada una más importante que la anterior. Pero no sufráis más, que vengo con una respuesta a todas y cada una de ellas.

Quettaheru (que algo ha mencionado sobre este tema) y yo, personas entusiastas y trabajadoras por naturaleza, llevábamos trabajando en el guión de “Planes perfectos” con gran antelación al rodaje. Podría decir, sin miedo a exagerar, que incluso varios días. Dado que Sergio y Edgar, seres humanos que han sido mis tutores aquí y que eran absolutamente imprescindibles para todo el proceso, se iban el sábado por la mañana a Canadá, sólo teníamos esa semana para grabar la obra. La idea era que se hiciera el martes o más probablemente el jueves (el miércoles no iba a ser posible por el rodaje del videoclip de una canción que probablemente merezca una futura entrada).

Pues bien, era domingo por la tarde y por fin Antonio y yo por fin tuvimos una versión del guión cuasi definitiva con la que nos sentíamos satisfechos. Cuando se la pasé a Sergio, resultó ser que los planes de los personajes de nuestro guión eran notablemente más perfectos que los nuestros. Nos habíamos dejado llevar por la euforia, el perfeccionismo y el gusto por diálogos masturbatorios, y teníamos un guión de 15 páginas y tan sólo un día para grabar el corto. Sergio directamente se rió en mi cara. Y lo digo sin (demasiada) acritud, porque entiendo sus motivos. Necesitaríamos como 5 veces el tiempo que teníamos para hacer el corto realidad. Esto nos dejaba tres opciones.

  • Acortar “Planes perfectos”. Mucho. Quitando todo diálogo y acción innecesaria. Combinando eso con la simplificación del guión técnico a base de sacrificar planos. Perdería toda la esencia con la que el guión había sido concebido, y además quedaría formalmente feo.
  • Mandarlo todo a la mierda y no hacer nada en México.
  • Plan de emergencia: tener en unas 12 horas escrito un nuevo guión. Corto, sencillo y poco exigente en cuanto a localizaciones y actores, que aún teníamos que conseguir.

Obviamente, cuando se las comenté a Antonio, la opción escogida no fue ninguna de las dos primeras. Nos gusta la presión. Y teníamos que terminar algo por una vez en nuestras miserables vidas, por el amor de Buda.

Le planteé el panorama de madrugada, justo antes de acostarme, cuando él se acababa de levantar en España, y estuvimos, a lo largo de la mañana siguiente, o la tarde si nos situamos en el huso horario del país del jamón, puliendo la idea que Antonio había creado durante su mañana en la facultad, es decir, mientras yo soñaba plácidamente con el niño Jesús. O quizás no tan plácidamente.

En cualquier caso, en unas horas estaba el guión terminado. “Ámbar del Amazonas” era el título provisional. Y, a día de hoy, no tenemos uno mejor.

La localización que había conseguido para “Planes perfectos” se vino abajo, pero no importó demasiado. Con el nuevo guión, los requisitos del lugar eran distintos y probablemente la casa que me ofrecía Rafa, hijo de un colega de mi padre, era tan buena o mejor para la nueva historia que la que acababa de perder.

Afortunadamente, encontrar los actores no supuso un gran problema, a pesar de la escasísima antelación. Esteban Monroy y Jorge Carrillo eran personas con las que ya contaba para “Planes perfectos” y que sólo hubo que confirmar. Sergio consiguió que Andrea Riera aceptara interpretar el personaje femenino. Ya teníamos actores. Mis actores (entonces aprendí que, en mi recién inaugurado papel de director, el uso de los artículos posesivos te da un matiz pseudopaternalista a la vez que supone ascender tres peldaños de autoestima).

Como la acción se desarrolla en la casa de un curandero chamán, tenía que encontrar algún modo de ambientar la casa de estudiante que Rafa me podía prestar para el rodaje. Y algo de maquillaje para convertir a Esteban Monroy en hechicero.

Para esto último fui el martes con Esteban en busca de pelo postizo, lentillas de colores y un bigotito (yo quería una barba, pero como era maquillaje profesional para teatro costaba el equivalente a 87 euros).

Para la ambientación del escenario, el miércoles (me permitieron no participar en el videoclip que mencionaba antes para prepararlo todo) me dirigí al mercado Sonora, especializado en brujería. Si tenéis curiosidad sobre cómo es, aquí podéis ver un reportaje. Sí, está presentado por un travesti que usa palabras como “supermegamaravilloso”, pero merece la pena verlo para hacerse una idea, como este otro cutre hecho por un estadounidense.

Allí viví escenas algo surrealistas. La técnica de los vendedores es, como la que conté sobre la Plaza de la Tecnología, acosarte a tu paso con “¿Qué quieres, amigo? ¿Qué buscas? ¡Mira y pregunta sin compromiso!” Técnica que intensifican cuando te ven caminando despacio, mirando todas sus mercancías y dubitativo porque realmente no sabes qué comprar. Mi caso.

Pasillo de la brujería y la  en el Mercado de Sonora

En el primer puesto en el que paré, tras unos 15 minutos preguntando precios y haciendo cálculos mentales, la vendedora me dijo que no podía rebajar más los precios aunque le comprara 10 artículos de una vez, que ya los estaba vendiendo suficientemente baratos. A lo que muy educadamente contesté un “Gracias, buenas tardes” y me fui a buscar en otros puestos.

Compré algunas cosas sueltas (alguna calavera, herraduras de la suerte, cirios, etc) en varios lugares del mercado, pero hubo un puesto en concreto en el que me pasé, literalmente, horas. Era pequeñísimo. Enano. Como la mitad de mi cuarto. Estrecho y con estanterías llenas de objetos. Había 3 dependientes dentro, unos dos clientes y yo. Y como cada escasos minutos entraba alguien para que le echaran las cartas del tarot, era por completo la versión esotérica y sin diálogos del camarote de los hermanos Marx.

Primero el vendedor que me atendió pensó que era todo para mí, pero ante mi exótico acento y la seguridad con la que preguntaba por precios, objetos y sus aplicaciones, llegó un punto en que debió de dar por hecho que lo quería para revenderlo en España. Yo, ante la idea de que nunca me habían confundido con un comerciante ultramarino de artículos de brujería, decidí seguirle la corriente.

-Entonces, ¿somos muchos la gente de fuera de México que venimos a comprar aquí?

-Muchíiiiiisimos, de Estados Unidos, de Europa, de España, vienen de todas partes del mundo.

Imágenes de la Santa Muerte y pociones mágicas.
Imágenes de la Santa Muerte y alguna poción mágica. Aquí puedes conseguir una imagen tétrica por un tercio del precio que en cualquier tienda gótica. Y probablemente igual de mal hecha. Compré tres.

Sábila mágica y corona de ajos.
Sábila, corona de ajo y estantería con velas mágicas. La sábila era un todo en uno, con herradura, figurita de la Santa Muerte, imagencitas de la Virgen, polvos mágicos y demás objetitos pintorescos.

¡Sprays mágicos!
Para quien pensara que esta industria queda al margen de los avances tecnológicos. ¡Sí, amigos, son esencias mágicas en spray!

Luego me hicieron la consulta gratuita al tarot, que yo acepté sin dudarlo un momento.

-A ver, ¿por qué te sientes tan solo si lo tienes todo en la vida?

Os prometo que tenía la esperanza de que acertara aunque fuera a base de frases ambiguas y confusas. Pero no me termino de sentir solo. Me pregunta que si acaso no tiene razón. Prefiero mentirle para saber  a dónde llega, de modo que asiento con fingida resignación. Me explica que las espadas en las cartas son la soledad. Y me dice que el año pasado ocurrió algo muy malo que oscureció mi aura. Una muerte cercana o algo así. Yo hago todo lo posible por rebuscar en mi memoria pero no logro entender a qué se refiere. Alguna despedida dolorosa ha habido y alguna putadilla de la vida. Como todos los años, vamos.

Entonces decido preguntarle: ¿trabajaré de lo que quiero? ¿Podré dedicarme profesionalmente a ello? Lógicamente evito decir que se trata de la dirección de cine. No quiero que se descubra el pastel, y despedirme de ellos dejándoles con el sabor de boca de ser un vendedor venido de lejanas tierras a comprar y comerciar con sus mercancías es harto más emocionante. También le pregunto si habrá alguna mujer que me quiera por toda la vida (sé que era poco original, pero es que me dijo que le hiciera otra pregunta y no la tenía preparada). Por más que pregunto, sólo salen espadas. Las jodidas espaditas. Y la mujer me sigue hablando de mi aura chunga, de esa parte oscura que tengo que sacar de mí, y de que cuando lo consiga tendré todo lo que quiera en la vida porque en el fondo se ve que soy buena persona. Me quedo mucho más tranquilo.

-Espera, amigo, que por buen cliente te vamos a hacer un regalito- me dice el simpático vendedor -. Toma. Es un cuarzo mágico. Esto es para ti, para que lo lleves en la mano. Te dará suerte.

Impactado por el pedazo de piedra que me ha dado como si fuera la joya de un tesoro pirata, me voy con mis bolsas. Esta gente me ha caído bien. Me han mostrado absolutamente todos los artículos de la tienda, me han enseñado cómo se quemaba el incienso “Arraza todo” y me han dejado probar las esencias que hacen que las mujeres caigan rendidas a tu paso. Y me han regalado un trozo de cuarzo.

Sin embargo, no termino de entender cómo compatibilizan sus creencias, cuando venden en el mismo local objetos católicos, budistas, egipcios y de magia negra. ¿Se lo creen todo o no se creen nada? Imagino que soy algo naïf por planteármelo y que sólo se trata de un negocio. Como aquella tienda alternativa y cool en Badajoz donde vendían tanto camisetas del Che Guevara como banderas franquistas.

Vuelvo al puesto donde comencé. Pido a la amable vendedora que me dé dos botecitos color ámbar y una pirámide de cristal. La muy hija de chacal sonríe con suficiencia, diciendo con la mirada “sabía que no te irías de aquí sin comprarme. Paga, como mereces, con humillación tu prepotencia”. Y sí, con esas palabras.

Esa misma noche con la ayuda de Rafa imprimí ciertos props, compramos las cosas para el cátering e hicimos los sandwiches. Dormí en su casa. Cuatro horas.

Y finalmente llegó el momento del rodaje. Mi primera vez dirigiendo. La primera vez, desde que no jugaba al Age of Empires, que todos en un sitio seguían mis instrucciones. Aprendí varias cosas. Yo suelo ser muy inseguro ante las cosas nuevas. Aquí tenía el respaldo de Sergio, cuya experiencia me garantizaba que nada podía salir demasiado mal, pero a la vez en cierto modo me intimidaba porque para mí tiene bastante autoridad.

Uno no se da cuenta de lo complicadas que pueden llegar a hacerse algunas cosas que llevas toda tu vida creyendo sencillas hasta que llega tu primera vez y no tienes ni idea.

-Bueno, ¿le has dado las indicaciones a tu actor?

Yo, no sé por qué, había querido dar por hecho (o preferido no plantearme) que estas cosas iban solas, como si el guión en sí ya fuera indicación suficiente, y cuando Sergio preguntó aquello dudé un poco. ¿Cómo se dan indicaciones? ¿Realmente tengo clara la actuación que quiero de mis actores? Fui tomando confianza en ese aspecto a medida que el rodaje avanzó, pero sigo teniendo mucho que mejorar en el campo de la dirección de actores.

Bueno, y en los demás.

Cometí, entre otros, el error de confiar demasiado en la improvisación y no planear lo suficiente cada plano, lo que provocó que el rodaje se alargara demasiado.

En cualquier caso, estoy muy contento con el resultado. Ya tengo el material y en pocos días comenzaré a editarlo. Gracias enormes a todos los que han participado en él, porque si se ve bien una vez terminado será gracias a vuestro trabajo.

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Si queréis ver más, estas fotos y otras cuantas están en este álbum de Flickr.

Y, como siempre, os mantendré informados de todo lo que siga. Stay tuned.

PD: En cuanto a las preguntas del principio, lamento deciros que no, no saldrán tetas. Si tenéis alguna otra duda, podéis recurrir preferiblemente a mi formspring, a los comentarios de esta entrada, o a la ouija.

Planes perfectos

marzo 10th, 2010 por Saintwolf

En mi grupo de amigos somos gente terriblemente inquieta. Con muchas ideas en la cabeza. Con un preocupante exceso de ideas, de hecho. Particularmente comparado con nuestra no menos preocupante falta de perseverancia e inmenso don para perder la atención en un proyecto sustituyéndolo por otro nuevo, por lo general ligeramente más absurdo que el anterior. No todo es nuestra culpa, hay veces que las circunstancias no ayudan y, por qué no decirlo, nunca nos ha frustrado demasiado porque, en el fondo, era casi más divertido idearlo que realmente buscarle una viabilidad práctica a cuanto se nos ocurría.

Con semejante historial de potenciales éxitos abandonados, uno se alegra cuando por fin una idea parece ir a convertirse en algo que, al margen de su calidad final, sea, al menos, tangible.

Concretamente estoy contento de que sea Quettaheru con quien lleve a cabo esto porque conmigo ha sido coartífice de decenas de ideas en las que invertimos no poco tiempo en desarrollar: juegos de rol, páginas web, videoclips paródicos, cómics, etc. Y era él con quien tenía la tarea pendiente de hacer algo más o menos ambicioso en lo que volcarnos y no dejarlo abandonado. Por variar, más que nada.

Tampoco se salvaron amagos de guiones de cortos de complejas tramas con historias cruzadas. Y a eso mismico hemos regresado.

Con una historia por Antonio Castaño Tierno y un servidor, desarrollada en un guión por el anterior y dirigido por quien os escribe, en unos días habrá de grabarse Planes Perfectos, mi primer corto más o menos serio.

Estoy bastante ilusionado con la idea de poder tener por fin algo propio que mostrar que no haya sido grabado con una Handycam miniDV. Más ilusión me hace la idea de que sea concretamente en el país azteca donde lo grabe, y todavía más si es con la enorme ayuda y respaldo de Sergio Tovar Velarde y Edgar Barrón, la gente con la que tengo la suerte de trabajar aquí.

La fase de preproducción está pasando por ciertas dificultades y estamos en plena carrera por hacer que el proyecto sea realizable en los escasísimos días de los que dispongo en México, de modo que no hay nada garantizado. Algo que sí tengo claro es que voy a hacer todo lo posible y si se cae, por una vez, no va a ser por nuestra falta de voluntad.

Ea, dicho queda.

Mantendré el blog actualizado.

El día que me lo encuentri

febrero 18th, 2010 por Saintwolf

Sé que después de la apasionante última entrada sólo deseáis que vuelva a actualizar sobre mis andanzas en México. Sin embargo hoy, si bien el tema no deja de estar relacionado con tan hermoso país, no quiero hablar de mí.

Mediante una canción de las que no abundan, de las que trascienden su notable calidad musical y lírica para invitar además a una reflexión profunda, quiero tratar un tema que a todos nos identifica: las relaciones filiopaternales. Concretamente esas luchas que durante años hemos librado con nuestros padres y de vez en cuando regresan para recordarnos que, tengamos la edad que tengamos, no han perdido completamente su vigencia.

Quién no ha pasado horas y horas discutiendo con sus padres sobre la hora de volver a casa. Quién no se ha encerrado en su cuarto sintiéndose marginado al ser el único al que sus padres no dejaban ir a la fiesta, botellón, etc de turno. Quién no le ha gritado a su padre alguna vez la pregunta: ¡¿pero por qué le colgaste a mi booyfriend?!

Estoy enamorada – Yolanda Pérez

Vídeo aquí

Desde luego habría tenido muchos menos problemas con mi padre si hubiera vestido con poncho y sombrero mexicano dentro de la casa.

-Él sí me quiere, dad, ¿ya no te acuerdas, dad?
¡Tú a mi mom te la robaste cuando ella tenía mi edad!
-Pues sí, sí me la robé,
pero ella sabíar tortear en fogón, ¡tú, puro microwave!

La sabiduría, aquí encarnada por el progenitor, nos muestra cómo la madurez mental de una mujer y por tanto su ideoneidad para tener una relación es directamente proporcional a su capacidad como cocinera.

Tú y mi mamá no cambian
Son bien aburridos.
Ya no están en su rancho,
¡están en Estados Unidos!

La hija, sin embargo, argumenta que ya no son vulgares rancheros mexicanos anclados a tradiciones mojigatas. Ahora están en los States y deben modernizarse y adaptarse a la liberal forma de vida estadounidense.

No sé de qué lado ponerme. Pero mejor así, no quiero influiros. La canción da para un profundo análisis sociológico, pero lo dejaré ahí para dejar que vosotros lo meditéis.

La hija se llama Yolanda Pérez, la “Potranquita”, y se supone que la canción es suya, aunque estaréis de acuerdo conmigo en que el protagonista absoluto es el padre.

Él resulta ser Don Cheto, un personaje famoso entre la población inmigrante de habla hispana en California, donde, al igual que en el vídeo, interpreta el estereotipo mexicano. Ha tenido programas de radio, ha sacado discos y en la actualidad presenta un programa de televisión. Tiene incluso colaboraciones con Calle 13 y podéis ver en la reacción del público y los comentarios del vídeo que es para muchos tan estrella como el mismísimo grupo puertorriqueño. En la canción del vídeo Don Cheto habla de los espaldas mojadas y culpa de la inmigración ilegal a la autoridad mexicana y sus mordidas, la corrupción cotidiana en México. Lo cual da una imagen de él bastante menos plana de la que uno puede extraer del dueto con la “Potranquita”.

Si alguien, por cierto, quedó prendadito de los sensuales movimientos y pícaras miradas de Yolanda, añadiré que la canción tiene casi 6 años, tiempo más que suficiente para que la joven haya aprendido a cocinar y puedas pedir la mano a su padre.

Gracias a Sergio por enseñarme el vídeo, el cual tuve que prometer que no pondría en mi blog antes que él.

¿Alguien ha tenido que ocultar inevitablemente una relación ante sus padres o, aún peor, ha sido la pareja en la sombra de quien los “suegros”, por llamarlos de algún modo, no podían conocer la existencia? Yo lo segundo, a los 16, en mi primera relación medio estable.

México lindo

febrero 13th, 2010 por Saintwolf

De modo que llegué.

Tenía la sensación de no dejar de hacer maletas. En 10 días había preparado el equipaje para Dijon-Badajoz, Badajoz-Almería y Almería-México DF.

Fear of the South – Tin Hat Trio

Tras una Nochevieja con baño en el Mediterráneo incluido, había dormido unas tres horas la primera mañana del 2010. Por la tarde había volado a Madrid, donde había pasado la noche sin salir del aeropuerto ni dormir, y de madrugada había subido al avión que me llevaría a Frankfurt. Allí me había acostado ocupando tres incómodas sillas durante un par de horas, para luego hacer el vuelo al Distrito Federal.

Llegó un punto en que perdí por completo la noción del tiempo. La falta de sueño y volar en la dirección del sol, que provocaba que el día fuera mucho más largo, hicieron que la percepción del transcurrir de las horas se me escapara por completo. El viaje me lo pasé medio zombie, zigzagueando en la frontera entre un estado de leve consciencia y un sueño ligero, durante las 12 horas que duró.

Por fin llego. Tras pasar los trámites de inmigración, comprar pesos mexicanos (nota mental: NUNCA cambiar el dinero antes de pasar las aduanas; aunque al recoger el equipaje sólo veas un sitio donde comprar la moneda local, hay miles con mejores precios fuera en las tiendas del aeropuerto) y esperar una hora para una cola en las aduanas que no era la mía y otra hora en la correcta, me dirijo hacia el metro. Hay que salir del aeropuerto y caminar varios minutos. Bajo las escaleras con mochila, maleta y trolley. La mujer de la taquilla no tiene cambio y yo sólo tengo billetes. Maravilloso. Vuelta a subir las escaleras y al aeropuerto. Los pastelitos que compro para tener cambio están muy buenos. Decido no perder la oportunidad de hacer algo tan guiri como preguntar a la señora que me los vende acerca de las distintas monedas y billetes que hay en circulación.

Creo que las curiosidades mexicanas las voy a compartir en el mismo orden en el que me las fui encontrando. No todas os van a resultar igual de exóticas, pero creo que todas son dignas de mención.

Como sé que algunas no dejan de ser impresiones prematuras de un país que creo que no voy a llegar a conocer en tan poco tiempo, agradeceré cualquier corrección, matización o simplemente opinión diferente que cualquiera esté dispuesto a aportar.

Estoy en el metro. Aquí me topo por primera vez con una de las grandes diferencias con respecto a España: los precios. He oído que el metro de Madrid se considera barato porque cuesta un euro. Aquí el viaje sencillo lo acaban de subir poco tiempo antes de que llegue. De dos ha pasado a tres pesos. Tres pesos, estimando la equivalencia con a unos 18 pesos por euro, son algo menos de 17 céntimos.

Es muy raro que en el intervalo entre una estación y la siguiente no haya alguien en el vagón tratando de vender algo, soltando una retahíla bien aprendida sobre su producto. Sobre todo discos. Estos suelen ir con una mochila con altavoces por los que suena a toda mecha lo que intentan vender. A menudo son recopilatorios en mp3: 400 éxitos del momento, las 350 mejores rancheras, 500 canciones de reggaeton… Es realmente curioso ver cómo casi matemáticamente en la misma estación en la que se baja un vendedor se sube otro en el vagón vendiendo un género distinto. Otras veces se trata de algo más cultural, como un DVD con 26 maravillas turísticas de México, o un disco lleno de libros electrónicos, poemas, música clásica y enciclopedias. No verás a dos personas vendiendo la misma recopilación. A diferencia de los top manta, aquí la diferenciación sí es una estrategia. El precio está estandarizado en 10 pesos (unos 56 céntimos).

Varias semanas después, la segunda vez que usé el metro, terminaría comprando el disco de las maravillas de México para saber a qué aspirar en caso de hacer turismo. Resultó ser un VCD con los píxeles del tamaño de una uña, pero cumplió su cometido y pude ver todos los preciosos lugares que no tendré dinero ni tiempo de visitar.

Que tenga transcritas en un papel las instrucciones con los transbordos que tengo que hacer no impide que me suba en la dirección contraria, terminando en un extremo de la línea, bajándome y volviéndome a subir al mismo vagón. Lejos de querer justificar mi obvia torpeza, cabe mencionar que la señalización del metro defeño no es parecida a la del de Madrid. Lo cual aporta a mis primeras horas en tierras aztecas, sin duda, cierto carácter aventuresco.

En el metro defeño.

Salgo al exterior y el hotel está cruzando la calle, lo cual es de agradecer porque las estaciones de metro están separadísimas entre sí. Mi reloj, aún con la hora española, marca las 6 y pico de la mañana. Pero aquí son las 11 y tengo hambre. Con la errónea idea de que en una ciudad tan grande como el Distrito Federal y en una zona céntrica como el Paseo de la Reforma tiene que ser fácil encontrar comercios abiertos a todas horas, dejo el equipaje en el hotel y marcho en busca de algún lugar donde comer algo barato. Veo a lo lejos el pico de un enorme árbol de navidad iluminado, y como he leído en una revista de turismo en el aeropuerto que han hecho en México el árbol de navidad más grande del mundo, me acerco a investigar.

Las farolas aquí suelen dar una luz bastante tenue. Muchas veces apenas ves el rostro de quien te cruzas hasta estar a pocos metros. En este momento la calle está completamente desierta. Con la concepción de México como ciudad de delincuentes que diversas personas me han creado en la cabeza, me pongo en tensión con cualquier coche que hace el más mínimo gesto de aminorar la velocidad al pasar por mi lado. Quizás debería haberme aguantado el hambre. Tras caminar varias cuadras descubro que el árbol no tiene pinta de ser el de la revista, sino más bien una antena de comunicaciones sobre la que han puesto una especie de cono feo iluminado. Pido un hot dog en una tienda de las que abren 24 horas, un Eleven que hace esquina. Desde esa noche arrastro una de esas dudas que te persiguen. Por qué se llama Eleven, si el logo es un 7.

Esta es la vista desde mi cuarto al Paseo de la Reforma.

Paseo de la Reforma.

Creo que ya he explotado lo suficiente vuestra paciencia por hoy.

No suelo ser muy carnavalero pero, ahora que no tengo la opción de disfrutar el carnaval de mi ciudad, lo echo de menos. Pasadlo bien por mí, que el año que viene trataré de no perdérmelo.

Veneno

enero 25th, 2010 por Saintwolf

Vídeo aquí.

“Juguetes nuestros, didácticos, no una cosa que envenena la mente de los niños, los juguetes capitalistas. Díganme esos juegos que llaman ‘Plai Estesion’… ¡Un veneno! Hay un juego incluso para matar, que enseña a matar. Una vez hicieron incluso uno con la cara mía incluso. ¡Sí!  Hay que matar a Chávez, buscando a Chávez pa’ matarlo. Sí, bombardean ciudades, tiran bombas. ‘Plai estesio’. ¿Qué es eso, eh? ¡Ah! ¡Es el capitalismo!, sembrando violencia. Para luego vender armas.”

Ahora lo entiendo todo. De modo que la industria armamentística capitalista impulsa la creación de videojuegos violentos para que queramos comprar armas. No es que la violencia sea algo que se pueda disfrutar en la ficción ni que los usuarios de armas quizás no sean los mayores consumidores de videojuegos del mundo, sino algo parecido a lo que pasa con las películas porno, que terminan metiendo  esa absurda idea de follar en la cabeza de todo el mundo.

De hecho, no es difícil entrever que tras juegos de apariencia inocente como el Pac-Man hay intereses de corporaciones como los Cazafantasmas.

Obviamente, no han tardado en aparecer parodias (una en Intereconomía, no demasiado afortunada) y un remix buenísimo.

Aunque la visión de Chávez sobre los videojuegos no es tan emocionante como la del pastor Josue Yrion, es igualmente increíble a lo que puede llegar alguien cuando sus perspectivas del mundo se cierran hasta el punto de que se ve a a sí mismo como el salvador de la humanidad. Yo los pondría juntos en un congreso del humor. De hecho, pagaría por verlos discutir. Que si es el perverso capitalismo lo que está hasta en los peos que uno se tira, que si son las malvadas hordas de Satán… Porque uno prefiere reír en vez de echarse las manos a la cabeza, aunque es preocupante si te paras a pensar que uno gobierna un país y el otro es seguido por varios miles de personas y no es un caso aislado.

Volviendo al tema, he echado un vistazo en la Wikipedia para ver de qué iba exactamente el programa. El Aló Presidente es un programa presentado y protagonizado por Chávez que comienza todos los domingos a las 11 de la mañana y termina cuando lo diga el presi, siendo su duración de entre una hora y media y ocho horas. Se emite por el Sistema Nacional de Medios Públicos de Venezuela, es decir, por todas las televisiones que son propiedad del Estado. En directo desde el programa ha ordenado en que se situaran tropas en la frontera y que se retirara todo el personal diplomático venezolano en Colombia, cuando las tropas de ésta se metieron en territorio ecuatoriano para bombardear un campamento de las FARC.

Como dicen en el blog de Yahoo! Juegos, donde me he encontrado con el vídeo, “me encanta el programa de Hugo Chávez en la televisión de Venezuela. Es como el programa de Ana Rosa, solo que en vez de haber cinco colaboradores dándole la razón en todo, está él solo y se da la razón a sí mismo.”

Con estas cosas uno corre el riesgo de entrar buscando una cosa y encontrar veinte más, pero voy a dejar que ese trabajo lo hagáis vosotros, si tenéis tiempo y ganas. Menos por este vídeo, en el que Hugo Chávez arremete contra los propios cámaras de su programa por cobrar las horas extras en domingo. Tal cual.

Vídeo aquí.

“Hoy es domingo y aquí estamos todos. Nadie nos está pagando. (…) ¿Acaso es que nosotros vinimos aquí a cobrar? Ah, bueno, menos los del Canal 8, los del Canal 8 sí. Ellos se alegran: mientras más largo es el Aló Presidente, mejor pa ellos, porque cobran por hora. Una cosa perversa. Mírame, mírame, estee, camarógrafo, mírame, mírame. ¡Ustedes! ¡Ustedes tienen un vicio! (..) ¿Cuánto es que cobran por hora el domingos? (…) Dime, dime. ¡Oigan estas degeneraciones, que están vivas! (…) ¡Ocho horas por cada hora extra! Y entonces si se quiere cambiar eso… Ah, no, ahora hago zafarrancho. Algunos amenazan. (…) Porque eso está firmado en lo que llaman, ¿cómo es?… los contratos colectivos… ¡a costa del Estado!”

El pobre cámara dice que lo haría igual aunque no le pagaran y asegura ser revolucionario, mientras se dice a sí mismo que por hora en vez de 8 le deberían pagar mucho más.

Pero bueno, hablemos de algo interesante. ¿Por qué fase vais del juego de asesinar a Chávez? ¿Cómo os están funcionando los tutoriales de matar?

Un extremeño en el DF

enero 21st, 2010 por Saintwolf

“¿Qué busca, señor? ¡Programas, juegos para PC y Mac!”

Sergio y yo caminamos decididos por la acera en dirección a la Plaza de la Tecnología. En México, al menos por la zona céntrica del Distrito Federal, es bastante habitual que los vendedores se dirijan directamente a ti cuando pasas, aunque no hayas hecho el menor gesto indicativo de interés hacia su mercancía. Lo hacen desde en los puestos callejeros de calcetines hasta en la puerta de una tienda de trajes para hombre (donde, por cierto, consiguieron que me comprara una chaqueta de traje, aquí llamada saco). Lógicamente, los chavales que venden software pirata no son una excepción.

Como es cansino decir “no, gracias” cada 40 segundos y algo violento ignorar a alguien que te está mirando a los ojos, lo más aconsejable, y algo que aún me cuesta hacer, es evitar el contacto visual.

Pasamos junto a un puesto de películas piratas.

-Espera un momento-. dice Sergio. Se dirige al hombre: -¿Tienes “Mi último día”?

-Creo que no, señor, esa no.

A Sergio le disgusta que su película no esté en el top manta, aunque aquí no se llama así.

La Plaza de la Tecnología, también llamada de la Computación, no es lo que un español espera de una plaza. Más bien el interior un edificio de un par de plantas con pasillos repletos de decenas de pequeños puestos en los que reparan y venden móviles, ordenadores y videoconsolas.

Alguno quizás se pregunte qué hago en México, si se supone que estoy de Erasmus en Francia. De hecho tampoco he publicado sobre mi estancia allí. Supongo que tiene que ver con que cuando más vives más te ocupas de vivirlo y menos de escribirlo, aunque es justamente cuando más material tienes para escribir.

En realidad estoy aquí en gran parte por casualidad.

En el curso en Francia, del que no quiero hablar mucho para permitirme escribir una entrada decente cuando vuelva a estar por allí, me exigían 3 meses de prácticas profesionales que podía hacer donde se me antojara, siempre que yo encontrara y contactara a la empresa de acogida. La posibilidad de hacerlas en Francia era bastante recomendable por aquello de seguir practicando el idioma. Pero Latinoamérica siempre me ha atraído. Como este verano voy a Chile a estudiar un cuatrimestre, quería buscar algo por Cuba o México, y así vivir una especie de nueva Erasmus dentro de mi Erasmus.

La casualidad estuvo en la forma de encontrarlo. Y es que de vuelta del fugaz viaje a Granada que fue el detonante de esta entrada, buscando un rincón donde pasar la noche en el aeropuerto de Madrid, me topé con Juan Pablo, un simpático mexicano al que había conocido en Dijon y que, tras pasar unos días visitando España, volvía a Francia en el mismo vuelo que yo. Y claro, en la conversación que mantuvimos sentados contra una columna en Barajas y que se prolongó hasta la mañana, se me ocurrió preguntarle sin optimismo alguno si conocía a alguien en la industria del cine que yo pudiera utilizar como contacto para hacer las prácticas en México. Resultó tener un primo director que había hecho su primer largometraje. Es curioso, porque probablemente no se me habría ocurrido preguntarle de ningún otro modo, ya que no tenía excesiva relación con él y no le volví a ver en Francia.

Y aquí estoy, por raro que suene, de Erasmus en México.

Sergio, el primo de Juan Pablo, así como Edgar, el productor con el que trabaja, han resultado ser geniales personas con las que en unos días ya tenía confianza. Y, sólo en caso de que algún listillo se haya dado cuenta malpensado sospeche, que conste que no escribo esto porque probablemente lo vayan a leer y mi subsistencia en México dependa básicamente de ellos.

Creo que estoy acumulando curiosidades y anécdotas que merecen que reviva el ángel exterminador, por lo menos durante una temporadita.

Ante todo soy alguien positivo, de modo que, como he dicho en unos cinco Extremúsikas, un Guoman, un eFindex y otros 11 eventos y viajes, si algún lector piensa pasarse por aquí, o incluso si vive aquí (algo totalmente plausible dada la proyección internacional del blog), ya sabe.

Mil demonios

noviembre 24th, 2009 por Saintwolf

Si me diste la espada
justo cuando te necesité…
Ahora no tiene importancia.
Ahora existen mil demonios
ocupando tu lugar.

Que algunas cosas nunca cambian
y otras tienen que cambiar
para hacernos sitio,
que podamos respirar.

No siento en la vida nada más
que estar hecho de un solo metal
y que tú estés hecha de tantos metales.

No lamento nada más
que no poder estar contigo
que es donde quería estar.
Y ahora quiero
perderme y no encontrarte nunca más.

Sale el sol y da
contra el cristal.
Si no quebranta el vidrio,
qué coño va a quebrantar.

Si volvemos a vernos
algún día por casualidad
no podrás decir que yo no lo intenté;
que me dejé la piel y la cabeza
intentando resolver
el enigma que impide que te pueda comprender
que se interpone entre nosotros como una pared.

Si nos vemos de nuevo…

Si me diste la espalda – Los Planetas

Mil demonios.

“Nunca dejes de luchar por lo que quieres”.

La frase con la que terminó la conversación en cualquier otro momento me habría parecido algo vacía, casi una de esas que películas o canciones de moraleja simple revisten de filosofía de vida y terminan en nicks de adolescentes.

Pero en ese momento me hizo pensar. Porque no lo había hecho. No había hecho nada y había dejado que otros lucharan por lo que yo quería, hasta que se habían cansado. Y, pensándolo, quizás no era la primera vez, pero sí la que más me dolía.

Dañar a una de las personas que más me importa no era algo que yo quisiera.

Que una relación que había durado dos años, el máximo que nadie ha llegado a aguantarme, a pesar de límites difusos, vaivenes y distancias, terminara de esa forma, no era algo que yo quisiera.

El problema estaba, obviamente, en definir lo que yo quería, lo cual era complicado. Es fácil tener claro lo que de ninguna manera quieres, pero todo lo demás, lo que estás dispuesto a no rechazar e incluso lo que deseas, a veces se pierde en una neblina de pensamientos y actos confusos e incluso contradictorios.

Hace unos años todo era mucho más claro. La ruptura de mi primera relación supuso una ruptura conmigo. Me hizo llegar a conclusiones en muchos aspectos, desarrollando una serie de formas de pensar de las cuales bastantes reflejé en el ángel exterminador.

Ahora las leo y pienso que pecaba de idealista, de ingenuo y de necesitar certezas a las que aferrarme.

Y puede que fuera así, pero aquellas ideas eran coherentes entre sí y yo era medianamente consecuente con ellas.

Con el paso de los años he evolucionado hacia una postura más pragmática pero sin llegar a perder del todo parte de aquella forma de pensar. Podría pensar que lo que he hecho ha sido madurar, pero en momentos como este me pregunto si realmente ha sido un progreso.

Cada vez más he actuado buscando mi bien inmediato, sin guiarme tanto por directrices morales. He llegado a hacer cosas que chocarían frontalmente con algunas de las ideas de las David de entonces. Y probablemente con las del David de ahora, si cuestionara mis actos más de lo que hago.

Así, en las relaciones he pasado de ser de algún modo la víctima a ser el que daña. Aunque lo pasara peor, en cierta manera era más sencillo entonces porque mi responsabilidad parecía limitarse a sacar conclusiones sobre lo que había ocurrido, darme energías y superarlo. En realidad yo salía reforzado.

Ahora es ver a alguien que me importa sufrir por mis actos, a menudo asumir que he hecho algo mal y preguntarme el qué. Supongo ya era hora.

E imagino que parte de las causas de ese cambio es que también en algunos aspectos de mi forma de ser soy muy distinto a entonces, sin que necesariamente mis ideas al respecto hayan variado demasiado.

Yo solía defender que había que ser racional para tomar decisiones racionales, pero que para vivencias de tipo sentimental había que dejarse llevar por los impulsos. Ahora me dejo llevar, sí, pero desde cierta distancia. Asumiendo la perspectiva de que todo lo que pase antes o después terminará y tengo que estar preparado. De ese modo dejo que parte mí entre a trapo y se arriesgue mientras mi otro yo vigila, frío, recordándome que el largo plazo no existe.

He pasado de defender la verdad y la transparencia total como valores absolutos a defenderlos a medias, y a menudo cuando me interesa. Ahora soy yo el que no se comunica al 100%, quien evita que ciertos pensamientos y sensaciones salgan de su voz en off mental.

Y soy yo el que es capaz de dividir su mente en compartimientos estanco y dejar que varias experiencias vitales como relaciones no se influyan entre sí.

No todos los cambios son a peor, ni soy todo lo contrario a lo que era. Aún me cruzo con gente a la que verdaderamente le cuesta o no valora comunicarse, que es una estatua de hielo con y sin proponérselo y que controla por completo cómo y cuánto quiere vivir lo que vive.

Lo que ha cambiado es que entre ese especímen, cuya actitud yo siempre criticaba, y yo, la diferencia se ha vuelto gradual, cuantitativa. No soy tan distinto a ellos. No hay una línea clara. A veces soy como ellos, sólo que menos.

De ser capaz de recitar mi manual de instrucciones a cualquier nueva pareja que tuviera he pasado a ser yo el que está hecho de tantos metales, el complicado, el que daña y provoca que mil demonios le sustituyan.

Por eso, antes que llorar sobre el teclado por una ruptura, me dio por poner en palabras los problemas que han llevado a ella, que están en mí y que si no hago nada me perseguirán durante la relación actual, la siguiente y la de después.

Al igual que alguien puede conducir sin volante en una carretera recta, uno puede vivir siendo más o menos consciente de sus contradicciones sin cuestionárselas demasiado hasta que llega una curva y le hacen estrellarse.

Del hecho de haber perdido innecesariamente a una persona que me era tan valiosa me consuela sólo saber que, a día de hoy, es lo mejor para ella.

Y que probablemente es lo que yo necesitaba para reaccionar.

No sé muy bien de qué ha servido esta entrada, ni exactamente cuáles ni cómo, pero creo que tengo bastantes cosas por cambiar.

Gracias a ti, por correr a mi ritmo persiguiendo una felicidad plena que nunca llegaba.

Through the roof

septiembre 21st, 2009 por Saintwolf

When there’s a trap set up for you
In every corner of this town
And so you learn the only way to go is underground
When there’s a trap set up for you
In every corner of your room
And so you learn the only way to go is through the roof

Through the roof n’ underground – Gogol Bordello

Como viene a ocurrir siempre que hay un tiempo límite para hacer algo, ya sea en exámenes, entregas de trabajo o viajes, me encuentro con que tengo que hacer a última hora y a trompicones cosas que debería o quería haber hecho antes. Y ni puedo hacerlas todas.

Como escribir una entrada de despedida. Esta noche subo a un bus que me llevará a Madrid y mañana a estas horas estoy en tierras galas.

Aunque podría llegar a ser tentador dar gracias a la gente como si mi vida fuera un disco, no lo voy a hacer.

Pero es cierto que este curso ha sido uno de los mejores. He conocido a gente genial y tengo muy buenos amigos, dentro y fuera de la facultad, en Badajoz, Almería y más sitios.

Y en parte me cuesta irme, porque puede que cuando vuelva haya cambiado todo. Compañeros de la carrera que ya no estarán, amigos que quizás estén trabajando o estudiando fuera, haciendo su propia erasmus…

Os mantendré informados sobre mis andazas por allí.

Si alguien pasa por Francia, y para algunos esto tiene más de orden que de sugerencia, que se deje ver un poquito.

Birgencita, birgencita

agosto 20th, 2009 por Saintwolf

En estas épocas estivales, el equipo de tresneuronas.net se ha desplazado oportunamente a la costa para traerle al pequeño empresario algún consejo con el que prácticamente garantizar su éxito.

tresneuronas.net recomienda:

En ortografía, como en la vida, ante la duda siempre apostar por lo seguro.
Como acertar seguro. Y fallar seguro.

De este modo, hay quien se resigna a que el nombre de su comercio pierda la posibilidad de estar del todo correctamente escrito en pos de la certeza de que al menos siempre estará parcialmente bien escrito.

Ejemplo hallado en el barrio del Zapillo, en Almería:

Birgencita, birgencita.

Este es un caso en que la disyuntiva existe únicamente entre virgen y birgen. En caso de hallarnos también en el eterno dilema entre g y j, habría sido apropiado realizar un cartel con cada una de las posibilidades: Virgen, Virjen, Birgen y Birjen.

PD: Esta debería ser una entrada con la que anunciar que estoy en Almería, pero debido publicándola a estas alturas ya sólo viene a decir que me queda algo más de una semana aquí.

Este fin de semana toca Espantapitas. Mejor no hacer esta vez una llamada a un encuentro con los lectores, después de la abrumadora acogida de mi último aviso de asistencia a un festival.

Luego la feria. Mi última feria de Almería en al menos dos años, ya que el que viene espero estar en Chile por estas fechas.

Alguna despedida, y el 31 de vuelta en Badajoz. Dos exámenes, más despedidas, y el 22 de septiembre en Francia.

Y bueno, sé que no es un gran honor, pero me apetece poner una canción por algunas personas de las que me voy a despedir aquí y por las que siento Almería tan mía como Badajoz. Escúchenla antes de que me ponga tienno.

Boa Sorte / Good Luck – Vanessa Da Mata (feat. Ben Harper)

Vaya, vaya

julio 10th, 2009 por Saintwolf

Aquí no hay playa, señores.

Estoy en Madrid. A ver si consigo trabajo y, en el más probable caso contrario, sobrevivir en la capital durante unos días con el escaso dinero que llevo encima, hasta que la precariedad me haga retirarme a Almería con mi familia.

Para quedar, ofrecerme trabajo o simplemente insultarme, a la izquierda de sus pantallas tienen cómo contactarme.

En remodelación

julio 7th, 2009 por Saintwolf

Estoy cambiando el blog de sitio.

Prueba a pasarte más tarde.

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