el ángel exterminador

la esfera que vive en mi espejo

No me creo un mundo aparte aunque viva en una burbuja

Junio 4th, 2006 by Saintwolf

Supongo que lo fácil ha sido echarte la culpa.
Has dejado huérfano a este mundo, a este planeta,
a este universo que no se expande
desde que a ti te dio la gana de dejar tu vida quieta.
En nuestros corazones un grieta.
¿Tenías prisa por subir?
¿Tan alta estaba tu meta?
Todas tus acciones están como tú las dejaste.
Todas tus faenas están paradas; nadie las prosigue.
Pa-Kannon

Sepan que dejando de comentar (excluyo a un tal Henry) no han impedido que el bichillo este que me carcome de vez en cuando me obligue a escribir de nuevo. Este tiempo no he publicado por falta de nuevas experiencias o divagaciones mentales dignas de contar aquí. Sólo he estado leyéndoos y buscado algún diario interesante de cualquier desconocido. De modo que espero que en este nuevo post no comentéis por cortesía o piedad, pues ¿desde cuándo yo he despertado cosas semejantes?

La pérdida de recuerdos es pérdida de conocimientos, de conciencia, por lo que por más que desee cambios en mi vida le tengo siempre miedo al olvido. Y como lo más importante de cada momento son las personas que intervienen en él, aprovecho para decir a esa gente que se va este año a estudiar fuera y que me importa que se vaya (pensaba enumeraros pero sabéis de sobra quiénes sois) que espero que seamos capaces de mantener el contacto cuanto menos de forma esporádica.
Y tanto o más absurdo me parece aún perder todo contacto con personas de las que no es la distancia lo que me separa. Así que si ella quiere y nada me lo impide, trataré en la medida de lo posible de saber de Tamara cuando alcance una mayor estabilidad, pues nunca quise perder contacto con ella y si no he hecho por recuperarlo no ha sido más que por pura supervivencia. Porque con poca frecuencia y cada vez menos, pero aún me duele. A menos que sea ella quien dé el primer paso no actuaré hasta que su fantasma haya desaparecido. Además tengo siempre la duda de hasta qué punto lo que tengo con Marta es tan real como parece o sólo una mentira que me he creado para volver a sonreír. Será lo segundo cuando mi felicidad definitiva se base en olvidar todo lo relativo a mi relación anterior. Intento no continuar haciendo limpia de tiempos pasados.
Por cierto, la vi la noche del 27. En mi mismo grupo. Actué como si no estuviera, aunque sin poder dejar de tenerla presente. Se fue pronto. No hablamos y, por simple cobardía, ni siquiera la saludé.

Drogan a la persona.
Luego lo difícil es no volverse loco
porque no hay moda que cure la soledad.
Javat y Kamel-Kase.O (en R de Rumba)

Adiós. A la jaula 212. A esos personajes que nos han enseñado, lo han intentado, o cuanto menos han ocupado la mesa del profesor. Al despertador a las 7:40 y a bajar mi calle más zombie que persona, tras haber preparado a contrarreloj la mochila del día con las escasas neuronas ya despiertas a esas horas. A cargar con una carpeta de anillas con demasiadas hojas fuera de las anillas. A los dibujos elaborados en mitad de una explicación de filosofía. A todas esas y más cosas.
Se acabó. Termina una rutina y empieza otra. Como le pasa a Alex cuando abandona la cárcel en La Naranja Mecánica, echaré de menos el instituto como es imposible no hacerlo a un lugar que llevo frecuentando 4 años. Algo más porque soy un nostálgico. Entré niñatillo y ahora… bueno, ahora tengo perilla.

Lo siento por aquellos que no pertenecen a los muy pocos van a entender lo que viene, pero necesito escribirlo, aunque un maligno como yo no cuenta lo que siente.
Tchaquiiii. Estos años descubrí que la obsesión nunca es buena y que te pueden tomar represalias por no saber llegar al cuarto piso de un instituto de tres plantas. Mantuvimos varios frentes simultáneos, rezamos a la misma santa. Nos paralizó el horror (el horrooor) que produce ver a un amigo lipotímico hablando en delirios sobre estrellas fugaces (“yo quero ve a Fito”). Cambié de piel cada semana, pero a las órdenes de Truman y Wilkinson acabamos con todos los Charlies/insensatos/agentes, pero aún (y te vas a reír) no con todos los vampiros. Cheyennees, aquí no… Quiss maai aaaas. Nos salimos de la pelleja. Tantos TQA y oportunidades perdidas (no por nosotros, claro). Aunque no llegamos a tener que compartir fosa, llegué a saber qué era el Candón. Planeamos miles de trippys, desde Europa hasta Chiclana pasando por Perpignan. Fuimos testigos del ataque de una gaviota (¿?), y frente a Kapital fuimos saabios. Creímos en el caos (menos mal) y confundimos el género de Nala.
Ahora es diferente. A Moraíto, aunque algo desmejorado, lo sigo queriendo como a un hijo. Hoy hacemos un trabajo serio, y con seguridad sabemos que algún día dejaremos sin energía el universo (confieso que no me aprendí muy bien la teoría)… y no. Todo nos falla y me hallo falto de azúcares.
Te deseo suerte, porque de fe vamos sobraos. Pisss brodaa.
Todo esto no quita que seas un traidor, pues desde que se nos ocurrió la idea del frikiwiken hemos sido solteros, luego casados y nos ha dado tiempo a volver a escapar de la monogamia (porque escapé, ¿verdad?, ¡¿verdad?!).
Todo esto por no hablar de (casi ni me acuerdo) calmantes, tirones nivel 5 y “Peligro en la Sabana”. Hace muchos años.
¿Nunca has lanzado al aire una piedra que ha caído babeada?
Vaale, me reduzco.

-Oh, oh, oh, espera un poco. Comerle el coño a una zorra o masajearle los pies no es la misma jodida cosa.
-No lo es, pero es el mismo juego.
-Tampoco es el mismo jodido juego. Oye, tal vez tu método de masaje no sea como el mío, pero tocarle los pies a su mujer o darle lengüetazos en su sagrado agujero no es el mismo juego, ¿comprendes? No es la misma liga, ni siquiera es el mismo deporte. Un masaje en los pies no significa un carajo.
-¿Has hecho mucho masajes en los pies?
-A mí no me hables de masajes en los pies, soy el jodido maestro de los pies.
-¿Has hecho muchos?
-Joder, sí. Perfeccioné tanto mi técnica que apenas hago cosquillas.
-¿Te importaría masajearle los pies a un hombre?
Pulp Fiction

La tarde, noche y madrugada del 26 al 27 fue mi graduación. La presenté con Lemu. Me puse una camisa negra de mi padre. El resto, aunque estaba cuidadosamente elegido, no era nada que no me hubiera podido poner cualquier otro día. Había algo de expectación en torno a qué se me ocurriría llevar puesto, pero no creo que nadie se sorprendiera. Por cierto, Toño, me puse tus calcetines Cork republicanos. Me pareció que la inmensa mayoría de las niñas perdían atractivo maquilladas, con vestidos de Noche de Fiesta y sobre zapatos de tacón. En cuanto a Lemu y a mí, pensábamos que estaríamos más nerviosos, pero acabamos diciendo paridas de más. Afortunadamente, el equipo de sonido de mi amado instituto deja bastante que desear. Cuando terminó hubo gente que nos felicitó. Nos salió mejor de lo que esperábamos.


Aquí se nos ve presentando. El que está sentado y ríe (una risa un poco falsa porque no hay foto en la que no salga riendo, y no era todo tan gracioso) es el director. Nos metimos un poco con él y con la longitud de su discursito. El de naranja es Lemuel.

Luego fuimos a los lejanos Salones Venecia. Primero lo mejor de la noche: canapés. Después cena de solomillo (“Qué litro más grande. Yo he visto dos litros más chicos que este.”) y finalmente tres horas de reggaeton, en mi caso sólo para desincentivarme de hacer uso de la barra libre. “Recuerdo aquellos tiempos en los que los dj’s cobraban por pinchar música.” Bueno, he mentido. Lo mejor fueron los litros de Fanta. Ni siquiera el reggaetonto les libró de nuestra sed de azúcares y gas con dudoso sabor a naranja pero igualmente deliciosos.


Esto es allí, pero fuera. Atención a Neo.

Un bus nos llevó luego a Valdepasillas. Tras buscar durante horas cualquier local que dejara entrar a personas del sexo masculino menores de 22 años (bien sabido es que toda niña de 17 que esté buena aparenta 22 años o más, o al menos eso según los porteros) nos fuimos al garaje de los abuelos de Toño con él y tres amigas. Me aburrí un poco. El plan antes era hacer el friki con su portátil y yo con las tres niñas no me llevo tan bien como para divertirme mucho fuera del instituto, pero en general me lo pasé bien.
A las 8 estuve en mi casa, de modo que comí a las cinco de la tarde.

A veces, en mis ratos de soledad,
convoco a la palabra
y la hago danzar a mi voluntad
pudiendo hacer que sea tan veloz como el pestañeo de un ojo
o tan lenta como un recuerdo desvaneciéndose.
La Palabra-J. Manuel Fernández, recitada por Nach.

Hablando de Nachito… Toca el 9 en Mérida. 4 días antes de Selectividad pero no me lo perdonaría… Estudiaré mucho antes (espero haberme convencido).

Tengo los dos nuevos trabajos de Jesuly y Zénit: De Oro y Torre de Babel, respectivamente. En ambos se nota la mejora que les da la experiencia. El del madrileño es una obra maestra. Colaboraciones de franceses, alemanes, italianos, americanos, portugueses (Mali, de Badajoz; si hasta se menciona La Oveja Negra) y españoles. Cada uno en su idioma.

Sales a la calle
y al mismo tiempo sale el sol.
Empieza a sonar en toda la ciudad un track que te hace despegar del suelo
y alcanzar el cielo con el dedo hasta tocar las nubes.
Zenitown-Zénit

Con algunas, justo esa sensación.


El día 18 se cayó un polluelo de uno de los varios nidos que hay en las tejas de mi terraza. Afortunadamente cayó dentro. Más mono… Todavía no sabía volar, así que lo adoptamos dejándolo vivir en una caja de cartón abierta en la terraza a la que de vez en cuando se acercaban los padres a darle de comer (nosotros no tuvimos modo de alimentarlo). Las noches las pasaba en casa por aquello del frío. Pese a todo esfuerzo el 22 amaneció ex pajarito. No sé si por la temperatura, el hambre o alguna enfermedad, Luisito (así lo había bautizado yo, aunque creo que era hembra) había muerto.

Hoy lloro por las almas de los que no nos aceptan.
Hoy lloro porque somos diferentes.
Porque atracar implica de manera imperativa
zarpar de nuevo.
(…)
Por los corazones rotos.
Por los zapatos perdidos en el camino.
(…)
No pretendo nada excepto ser yo
y saber que soy yo.
Porque busco la belleza intrínseca de cada cosa.
Porque intento encontrarla, ¿saben?
(…)
Y a la vez sonrío, ¿saben?
Porque me admito sin buscar calificativos.
Porque con un poder ínfimo muevo mis pies.
Porque los muevo.
Porque puedo y sé arrepentirme.
Hoy lloro-Magnatiz

Soy feliz como llevaba sin serlo mucho tiempo. Sin instituto, con muy buenos amigos (he recuperado también la calidad de dos amistades que se habían enfriado) y saliendo a distancia con una niña que no me merezco. Y progresando pues, tras este largo período teórico (suman ya más de seis meses) de detectarme defectos y construir ideas (gran parte de las cuales dejé plasmadas aquí), me queda liberarme de ellos, llevarlas a la práctica.
Por ejemplo, el carácter liberal de mi relación con Marta se está demostrando posible pues ha sucedido lo que para mí iba a ser lo más difícil de tolerar: se ha liado con otro. Conseguir anteponer mis principios a los mismos impulsos que antes me dominaban, en este caso los celos, me devuelve el optimismo. Gracias.

Yo puedo llegar; tan sólo dame tiempo. Ya estoy en el camino.-Doshermanos

Hay algunas cosas que me han sucedido para las que aún no tengo conclusiones y por eso no las pongo aquí todavía. He preferido no cambiar el post. Cuídense, muchachos.

PD: Ahora que has dejado de leer y seas quien seas, métete en www.episkaia.tk. ¿Publicidad subliminal? Tranquilos, nadie cobra. (¡Cógeme, soy gratis!)

Mañana moriré otra vez y siempre por el rap- Artes aka 1/29

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