Puede que desde el exterior se vea como una gilipollez. Quizás no consigo expresar cómo me siento. O igual lo estoy exagerando todo. O ambas cosas.
Supongo que venir a Oxford ha sido un paso mayor del que me ha dado tiempo a asimilar. Tendrán que ver también las horas de sueño que me debo, el desequilibrio alimentario que arrastro desde hace un mes y las mismas pantallas de esta sala de ordenadores en la que paso demasiado tiempo al día, que me dejan con la sensación de haber sido drogado.
El caso es que a ratos estos días diría que he perdido los parámetros que me permitían valorar mi entorno y que de algún modo me hacían sentirme conectado a la realidad. Por eso todo en ocasiones me parece de lo más surrealista o no alcanzo a comprenderlo. Y me siento confuso.
El mayor ejemplo de esto es lo que me ocurre con Esther. A los factores mencionados se suma el hecho de que es una relación aparentemente surgida de la nada y forjada a una velocidad más que vertiginosa. Tampoco la tengo asumida.
Al principio era suficiente con vivirla, fuera lo que fuera. Pero luego he comenzado a notar la necesidad de saber qué me está pasando. Y soy incapaz.
Siento un torbellino de sensaciones que no logro interpretar. ¿Siento algo por ella? A menudo pensaría que sí, pero racionalmente veo verosímil que se trate de un espejismo. Sea cual sea la respuesta, ¿es todo tan bonito como parece o acaso necesitamos vivirlo así? ¿Sería esto del todo imposible fuera de las circunstancias concretas en las que se está dando? Al margen de que se vaya a estudiar a Bélgica, ¿tiene sentido pensar en el futuro? ¿Hasta qué punto me conoce? ¿Me encanta tanto como creo? ¿La extrañare tanto como me parece?
No es que piense nada ni que deje de pensarlo. Pero no consigo dejar dudar porque estos días no logro ver nada de forma clara.
Tampoco quiero hacernos daño por plantearme preguntas ni por dejar de hacerlo. No quiero cagarla con ella.
Para comprender esta relación tengo que contemplarla desde fuera, dejar de vivirla. O al menos dejar de vivirla aquí. Y es algo que forzosamente va a ocurrir en breve, pero no quiero. Sacrificaría mi hambre de certezas por otra semana con ella.
Never frown even when youre sad.
You never know who’s fallen in love with your smile.
Inside - Chkrrr
Siento que no soy el mismo desde que he dejado de comprenderme.
Sonando: Watching Lara - Yann Tiersen. Banda Sonora de Goodbye Lenin!



Agosto 15th, 2007 at 2:18 am
No se si envidiarte esta vez.
Agosto 18th, 2007 at 6:10 pm
Pues no me quejo en absoluto. Con dudas y todo, hacía mucho tiempo que no me sentía así de bien.
La inseguridad no ha sido nada comparada con saber que tenía que terminar.