¿Alguna vez me definí como ateo?
Retráctome. Acabo de toparme con un vídeo que me ha convencido de la Genialidad de la Creación.
Donde los ateos fallaron, triunfó este hombre. Por fin la Explicación Definitiva (como habrás observado las Mayúsculas son bastante Útiles cuando quieres hacer parecer más Importantes las Cosas) al hasta ahora tan sospechosamente perfecto diseño del plátano, que hasta hoy había sido motivo de algunas de mis dudas respecto a un mundo sin intervención divina. Una laguna en la teoría de la evolución que, de una vez por todas, alguien se ha decidido a sustituir por la Verdad.
¡Chúpate esa, Richard Dawkins!
Obsérvese que el tipo de la derecha es Kirk Cameron, el hijo adolescente guaperas de Los problemas crecen y que se ve que encontró el verdadero sentido de la vida en la predicación cristiana (delirantes anécdotas al respecto aquí).
Dios los cría y ellos se juntan (premio al mejor diseño web de la página con el dominio que seguramente más costó conseguir: creationism.org).
Actualización: Como dice mi señor padre, es una suerte que se decidiera a demostrar el diseño inteligente con un plátano y no mediante un higo chumbo. Quién sabe, quizás desafiamos a Dios cada vez que comemos un higo chumbo. Un punto de vista que da bastante que pensar… ¿Voy al infierno por osar pelar una naranja con cuchillo?
Lo mejor de alguno de estos sitios, como es el caso de creationontheweb.com, es que al parecer tienen tantas pruebas que respaldan el creacionismo que se permiten hacer una lista de argumentos “dudosos” o “poco científicos” que aconsejan a los creacionistas que eviten utilizar (obviamente, partiendo de la Biblia como fuente de Verdad incuestionable).
He de reconocer que, sin embargo, me parecía aún más fascinante la cruzada cotidiana contra Satán.





Diciembre 21st, 2008 at 7:57 pm
[...] sonriente y rodeado de un halo dorado con las letras “Ha Nacido el Niño de Dios” (os dije que las mayúsculas eran fabulosas). Y, si bien me considero un tipo abierto y respetuoso con creencias y mitologías varias y estamos [...]