Oh, blanca navidad. Cuando creíamos que no podía haber nada o casi casi nada peor, a la moda del pretendidamente original muñeco de Santa Claus escalando la ventana se ha sumado la de colgar en las fachadas una especie de manta morada o dorada con el niño Jesús bordado sonriente y rodeado de un halo dorado con las letras “Ha Nacido el Niño de Dios” (os dije que las mayúsculas eran fabulosas).
Y, si bien me considero un tipo abierto y respetuoso con creencias y mitologías varias y estamos en un país donde cada uno es libre de colgar de su ventana la horterada que más le congratule, como es mi blog y me lo follo cuando quiero, no puedo menos que expresar que me parece una moda, al margen de su dudoso gusto estético, siniestra e incluso a ratos podría decir perturbadora.
Así que por qué no compensar con apología de algún pecado capital. Lujuria, por ejemplo. He encontrado este tema de corte erótico festivo de los locos locos años 90. Miento. Simplemente tenía ganas de poner esta canción y no sabía cómo introducirla. Regalaré media panceta ibérica a quien encuentre un blog que enlace un asunto con otro de forma tan lamentable como el mío.
(Aquí la canción y aquí el vídeo que, a mi parecer, ha envejecido un poquito peor que la canción)
Amistades Peligrosas es de esos grupos a los que he terminado cogiendo cariño a base de escucharlos en la primera década de mi vida debido a la entrada de mi hermana mayor en esa bella etapa llamada pubertad y de la que, por cierto, no estoy seguro de que haya salido aún.
Llevo casi un mes sin mi portátil, Loren para los amigos, que estaba en Barcelona en el servicio técnico por fallos en el disco duro.
Y ahora que por fin lo tengo, me he venido a Almería. En un viaje en el que el GPS de mis padres, que casi prefiero llamar HAL, se ha vuelto loco y nos ha dado una vuelta cojonuda por media provincia de Granada aprovechando la urgente necesidad de mi señor padre de hacerse de una caja de piononos típicos de la tierra, necesidad por la que ha osado salir de la ruta habitual y por la que el despistado (por usar un calificativo simpático y cortés) de mi querido progenitor ha estado a dos metros de entrar en un prostíbulo creyendo que era un bar donde podría conseguir los dulces. “Qué familia más liberal” debió de pensar la mujer que desde la terraza del local observaba atónita como aparcábamos junto a la entrada y mi padre se dirigía con decisión hacia la puerta. Finalmente, asumimos que el objetivo de obtener los piononos había sido cruelmente frustrado por el destino y tras más de una hora de viaje perdida, nos resignamos a continuar con el trayecto.
Parando 10 minutos, eso sí, en el puerto de la Mora. Llevaba muchos, muchos años sin tocar la nieve.
Manolito manda saludos.
Todo esto viene a que estaré en Almería durante todas las vacaciones, y apenas me podré conectar rapiñando internet de amigos o familiares.
De modo que estaré algún tiempo sin publicar. Podrás decir que el blog está dormido, o incluso criogenizado si no tienes piedad, pero no muerto.
Supongo que estarás acostumbrado; la irregularidad es lo único constante aquí.
Para contribuir al autoengaño de que esta entrada tiene alguna utilidad real, aprovecho para poner a disposición de la sociedad todos los números publicados de Episkaia hasta hoy (y ayer, y hasta hace un año, de hecho), ahora que la revista está teniendo ciertos problemillas con su web. Un antes y un después en la historia de la prensa de desinformación cultural escrita. Todo Episkaia. En sus manos. ¡¡Gratis!! ¡¡No desaproveche esta oportunidad!! ¡Siempre había sido gratis, siempre lo será, pero nunca nadie trató de convencerle con tantos signos de exclamación! Un proyecto editorial que rompió moldes en un pack que no debería rechazar. ¿Acaso niega que siempre se ha preguntado a qué se dedica realmente el tapicero que anuncia a bombo y platillo haber llegado a su ciudad o, lo que es lo mismo, cómo financia su sistema de vehículos con megafonía? ¿Nunca se ha posicionado firmemente en el eterno debate “lápiz versus portaminas”? ¿Quiere montar su propia guardería y no sabe cómo empezar? Todo Episkaia en una descarga, objeto de coleccionistas. ¡Bájesela y tire la enciclopedia! ¡Deshágase del televisor! ¡Préndale fuego a su casa!
Aquí los números por separado y aquí todo en un mismo archivo rar (12 megas).
(Actualización: poco después de la publicación de este post la mejor revista del planeta y parte del Sistema Solar reabrió su sitio web, desde donde puedes descargarte todos los números. Los links de arriba pasan a estar oficialmente muertos).
Cuelgo también “Secuestro de una princesa”, historia de 3 minutos contada mediante efectos, música y silencios (nada de palabra) con la que ganamos el segundo premio en la categoría de paisajes sonoros en la gala Sonorama de mi facultad (se presentaron 8, tampoco es que fuera un concurso de RNE).
Espero sus críticas, opiniones y males de ojo en los comentarios, como siempre, algo más abajo.
Felices fiestas, buena entrada de año y todas esas cosas que se dicen para no perder lectores.


Enero 4th, 2009 at 2:34 am
Eyyy!!! ^^
Feliz 2oo9 (otra vez) =)
Hacía mucho que no sabía de tu vida, ya era hora de que postearas, chaval! Muy bueno el episodio de tu padre y el puticlub xD
El archivo de audio está gracioso! Me recuerda a Shrek, supongo que porque es la última peli de ese estilillo que he visto xD
¿Mis novedades? (Ah, ¿que no has preguntado? Pues te las cuento igual no sea que no entres mucho en el flog
) He echado la Erasmus en plan de locura xD 4 a Londres y la otra a Bélgica ¡y adivina! Si me la dan a Londres, al año que viene veo a Cris la de Oxford que tb la ha echado xD Y me he hecho flickr.
C’est tout. Bizouxxx (K)